martes, 26 de agosto de 2008

La vida es más fea que yo

Definitivamente la vida no 'quiere' conmigo y yo no concuerdo con la vida. Tal como lo acordaron los mismos cófrades de la última vez, que se volvieron a reunir. Una de las primeras decisiones que tomaron en esa última ocasión fue que querían abandonar el anonimato; total, después de desnudarse emocionalmente entre ellos, qué más daba que el resto de personas se enteraran. Sin embargo, por cuestiones de seguridad cibernética, y a criterio de este humilde blogger, solo serán identificados de manera parcial.

A uno de ellos se le denomina Rey, debido a sus dominios en tierras para algunos desconocidas, para otros inexploradas y para otros olvidadas. El otro es conocido como Feo, por cuestiones obvias. El tercero, es llamado Telo, a manera de abreviación de su apellido, mal pensados.

Otra vez las historias fluyeron. No recaeré en detalles. Aquella ocasión la cita fue en la casa de el 'Feo'. Igual se compartieron historias, esta vez acompañadas de música exacta, seleccionada por ellos mismos, para sentir aún más el desencanto de sus vidas. E igual, no defraudaron.

-
Rey mostró su acostumbrada visión de la vida. Razón no le faltaba. Telo trató de darle una sonrisa a la nuevamente trastocada 'vida', aunque siempre acababa con todo diálogo con un sentido 'Ta mare...'. 'Feo', bueno, pues, hacía las de Feo jajaja (mentira, Feo). Los tres planearon viajes, como suelen hacerlo de vez en cuando, y que hasta ahora no realizan. Así, entre dimes y diretes llegó una de las frases célebres de esa jornada. Sucedió cuando el Feo trataba de idear un nombre para su blog. Qué mejor nombre para una situación como aquella y un apodo como aquel, 'La vida es más fea que yo', concluyó Feo. Y es que no puede ser tan fea. Para los que no conocen al cófrade Feo, es realmente feo. Si así es la vida, más fea que él, realmente estamos jodidos (mentira, Feo).
-
Si bien concluyeron, junto a Rey y Telo, que tan fea no podía ser, a veces esa frase encaja perfectamente con cada situación que pasa. Y la vida no se pinta de fea por que así lo quiera el afectado, sino el problema sería de cada uno; el problema es que en ocasiones uno trata y trata (y trata), pero la 'vida' no te da la mano que necesitas para levantarte, el empujoncito para llegar, el consuelo que implora tu ánimo. ¿Qué más se puede hacer? Ni idea. Los cófrades, aquel día, luego de casi una caja de 'frescas', tampoco pudieron explicarlo. El intento de reivindicar a la vida ni siquiera fue necesario, pues siempre llegan a la conclusión ya conocida (la vida es pendeja). Y es que esta te exige más de lo que te puede dar.
-
Si tienes estabilidad laboral, quieres un ascenso o quieres algo que te llene completamente fuera de lo laboral, como una relación. Si te enamoras, la persona objeto de tu pasión no te corresponde. Si te corresponde, quieres algo más. Si llegas a tener ambos, quieres llevarlo a un siguiente paso (un ascenso en el trabajo, una relación formal). Si te da, te quita para retarte a que lo vuelvas a conseguir. Si obtienes todo lo esperado, si llegas a ser lo más parecido a 'feliz' que se pueda lograr, la vida te pide ser más feliz. Pero ese es el objetivo, ¿no? Sino qué sentido tendría vivir. ¿Para qué solo recibir y no dejar de dar? ¿A qué se podría aspirar si solo se recibe? Por más cruel que parezca la 'vida'... es la única que tenemos.
-
Inmortales. Canción parte del setlist de aquella jornada entre cófrades. Se acordó que este vídeo acompañaría el post correspondiente.