martes, 22 de abril de 2008

Love will come through

La semana pasada fui puteado. Me putearon como nunca me habían puteado. Fui puteado vía Messenger en letras cursivas fucsias y en mayúsculas para que quede en claro que estaba siendo puteado a gritos. Se me puteó con emoticones, caritas tristes, molestas, algunas furiosas, y con una ortografía perfecta, tildes, comas, puntos, etc. Me puteó una chica de 19 años y un 1.60 de estatura.

Se llama Andrea (digo su nombre pues ella ha dicho el mío en su Hi5). La conocí en una conferencia de prensa de un político de lentes, cachetón y fanático de canal 11. Ella estaba sentada en la penúltima fila con su libretita de apuntes. La había visto desde que entró. Chiquita, flaquita, sonriente. Pituquísima ella. Yo estaba parado al fondo. Cuando salió el político cachetón, todos los periodistas fueron hacia delante, excepto ella y yo. Me senté a tres sillas de ella, quien ya había comenzado a hacer apuntes en su libretita rosada. Luego de escuchar la aburridísima charla del cachetón por casi 20 minutos me atreví a hablarle. De qué medio eres?, pregunté. Me miró unos diez segundos con los ojos bien abiertos, como analizándome, y luego me dijo en ninguno, no soy periodista. Ah, disculpa, respondí, y hundí tanto la mirada en el piso que casi podía ver los zapatos de la persona que estaba sentada atrás mío. Pero después ella siguió hablando. Me dijo algo como que su mamá estaba entre los invitados o algo así. Como se mostró amable y me gustó su voz, le pregunté algo más, no recuerdo qué. Y así hablamos buen rato, mucho rato, en el que solo nos detuvimos para que yo pudiera enviar mi despacho a la radio.

Terminó la conferencia y tenía que ir a otra comisión. Andrea y yo conversamos un rato más. Yo con la mirada perdida en su rostro, admirándola. Debía irme y no tenía nada. Solo su nombre. No apellido ni Messenger ni correo ni teléfono. Casi resignado inicié la ceremonia de despedida. Nos dimos un beso en la mejilla, la miré por última vez, nos sonreímos y di media vuelta para emprender la partida. Y en eso escucho Eduardo! Qué bonito sonaba mi nombre con su voz. Oye, no tengo ni tu fono, a ver dámelo. Se lo di. Y para anotarlo se puso sus lentes, unos de carey parecidos a los míos pero en morados. Entonces la adoré. Tengo una debilidad para las mujeres que usan anteojos. No sé porqué me lo pidió, quizá era el primer periodista que conocía y creyó que algún día mi teléfono le sería útil. Salí del lugar flotando, pisando caca de perro y oliendo el humo de los carros sin que me importara. Me llamó a los dos días, conversamos poco, solo unos minutos. Le di mi correo, me agregó al Messenger.

Casi un mes después desde la última vez que la vi, y un poco más de dos meses después desde que la conocí, Andrea me puteó. Lo hizo por Messenger y no me dio opción a defenderme. La llamo a su celular y no responde. Le escribí un mail y nada. Yo sé porqué me puteó y me lo merecía.

Andrea, sé que fui malo contigo. Me gustaría decir que no sé el porqué de tus insultos, pero lo sé. También me gustaría decir que no los merecía, pero si los merezco. Merezco cada carita triste o molesta que colocaste en nuestra conversación en el msn.

Me arrepiento de haber sido tan perro. Disfruté cada minuto que estuve con ella. Cuando se reía de mis idioteces y mis chistes estúpidos. Cuando me escuchaba hablar del trabajo y seguramente se aburría. Que estuviera al día de todo lo que pasaba en política y deportes, y que lo discutiera conmigo. Y cuando no estaba informada sobre algún tema, me gustaba como me prestaba atención para enterarse, algo que yo nunca pude hacer cuando la cosa fue al revés. Me encantaba que me mandara sus fotos por el Messenger. También que me corrigiera cuando escribía con faltas ortográficas y me criticara por nunca poner una foto mía en el display. Me encantaba que sea tan inteligente.

La adoraba cuando se ponía los lentes solo porque a mi me gustaba como se veía con ellos. Que siempre oliera a frutas. Que siempre llevara caramelos o chicles o algún dulce en su cartera. Que me haya presentado a su mejor amiga en nuestra segunda salida. Que salga sonriendo en su foto del DNI. Que nunca (hasta ahora) me haya dicho su segundo nombre porque no le gusta, a pesar que hice de todo para que me lo dijera.

Que no me juzgara por como bailo. Que todos los días me preguntara cómo estaba. Que fuera muy madura y seria pero que tuviera cosas de niña que yo adoraba, su cuaderno de Garfield, su lapicero rosado, su llavero de un osito de peluche… Que no se burlara de mi mala suerte, sino que se riera conmigo. Que no le importara que solo saliéramos en las tardes porque en las noches me daba sueño temprano por la chamba. Que haya visto lucha libre conmigo y que le haya gustado. Que leyera mis largos mails. Que me dijera te quiero mucho

Siento haber sido tan malo. Debí haberle dicho por qué la dejé de llamar, por qué no quise verla más. Por qué no respondía sus correos y por qué cuando lo hice le respondí fríamente, sin siquiera darle explicación. Es cierto que no puse de mi parte, Andrea. También es cierto que tengo dificultad para comprometerme. Muy cierto es también que siendo tú más joven eres mucho más madura que yo. Debí haberte dicho, Andrea, que yo también te quería pero, discúlpame, no pude quererte más.

Love will come through de Travis. La canción que le da título a este post y que me recuerda aquella época del verano

jueves, 10 de abril de 2008

Clipper Crossface

Bueno, bueno. En vista de la ofensa proferida por un cófrade llamándome fan de Cena, debo hacer mi descargo jaja.

Al hablar de lucha libre, por lo menos para mí, me es inevitable mencionar a Chris Benoit. Sí, sí. Aquel que debido al uso de esteroides, se suicidó y se llevó con él a su esposa y a su pequeño hijo. Eso no quita que haya sido un gran luchador, el mejor que yo logré ver alguna vez.
Aún recuerdo cuando lo vi pelear por primera vez en la WCW junto a otros grandes y, a pesar que no entendía mucho de lucha libre, me di cuenta que Benoit, a comparación del resto, peleaba mucho mejor. Me explico, más llaves, más espectaculares, mejores movimientos, más agresividad... o sea, a pesar que todo esto es arreglado, cuando él ganaba, sabía que era lo justo, le creía.

Fue cuando ya estaba en la WWF (luego WWE) que me hice fanático de él. Fue en una pelea contra otro de los grandes (aunque hacía el papel de cargoso), Kurt Angle. Las peleas Benoit - Angle se convertirían en clásicos. Fue en el evento Royal Rumble del 2003, la mejor pelea uno contra uno que he visto. Más de media hora de la mejor lucha libre que se haya visto en un ring de la WWE. Otra lucha increíble fue en Backlash 2001, también contra Kurt. En Wretlemania 16 contra Kurt y Chris Jericho (no digo quien ganó esas peleas, pues no quiero arruinarle el final a quien no las haya visto).

Pero fue el 2004 el año de la gloria para Benoit. En el Royal Rumble de ese año Benoit hace historia. Fue totalmente emocionante, desde que empezó hasta que terminó. Aquella vez terminé arrodillado frente al televisor y gritando emocionado solo en mi casa. Benoit gana de manera increíble pero no solo eso, sino que gana habiendo sido el primer luchador en entrar al ring (algo que solo había conseguido un hombre, HBK).

Con esto Benoit gana el derecho de pelear por el campeonato en Wrestlemania XX, el evento más importante del año. Se enfrente a Triple H y HBK en una de las mejores peleas vistas en algún WM. Para muchos, y me incluyo, la mejor pelea triple amenaza de la historia. 30 minutos de la mejor lucha libre que he visto y, por como esta está ahora la WWE, jamás volveré a ver. Y luego de la pelea un momento que quedará inmortalizado en la mente de todos los fanáticos de lucha libre. No doy detalles. Es mejor verlo que describirlo. Me confieso ahora, la única ocasión en la que llorado luego de uno de estos eventos de lucha libre.

Ahora, luego de que Benoit diera todo por este deporte, se le trata de ignorar. Hacer creer a la gente que nunca estuvo. El 25 de junio del 2007, él cometió su más grande error y no pudo ganar la gran batalla de su vida. Condenar su acto, claro. Ignorarlo, no. Este humilde post trata de rendir algo de tributo a uno de los más grandes luchadores de la historia, Chris Benoit, un hombre que nunca me decepcionó, excepto el último día de su vida.

Acá la pelea más emocionate que alguna vez he visto: Triple H vs. Chris Benoit vs. HBK. Ver hasta el final!! (Parte I)

La segunda parte

Tercera parte


La cuarta, y mejor parte. Ver hasta el final!!

miércoles, 9 de abril de 2008

Kane con máscara

Como fanático de la lucha libre de antaño, quisiera recordar aquellos momentos de gloria de la WWE, cuando no había Cenas, ni Batistas, ni tanto "jala-jala". Al que no le guste la lucha libre, mire una buena pelea y le aseguro le gustará. Este video no es directamente de lucha libre, es solo para reírse.

martes, 8 de abril de 2008

"Tártara, ketchup, mostaza y..."

Dije que escribiría sobre esto y lo haré. Hace ocho días me di cuenta que si yo me consideraba "salado", el pobre tipo al que le sucedió la desgracia que estoy a punto de narrar es un moco de marinero con sibarita, o algo igual de salado.
El pasado lunes, camino a la universidad me detuve como siempre a leer las portadas de los periódicos en el kioskito de la esquina. Mientras veía los periódicos sentí un aroma antes conocido, volteé y vi a mi muy bien ponderado Tío Bigote preparando una hamburguesa. Tenía tiempo así que decidí comprame una.
Ya con mi hamburguesa royal en la mano, fui otra vez al kiosko. A mi costado estaba un pata, cabello largo, barba mal afeitada, polo rojo, que había visto hacía unos minutos partir del Tío Bigote, con hamburguesa en mano, cuando yo recién me dirigía a hacer mi pedido.
Vi que el brother en cuestión quería echarle un ojo a la portada de Correo que estaba por mi lado, así que de "buena gente" me arrimé para darle paso. El tipo dio tres pasos al costado y en eso escuché: "ta madre, la p*uta madre, hija de p*uta", y muchas más groserías que ni siquiera en la hermosa Internet llena de improperios y pornografía me es fácil mencionar.
Lo primero que pensé es que el pata había leído una noticia realmente mala, ¿no? Pero luego vi una "salsa" desconocida y particularmente desagradable en su hamburguesa con huevo. Después me di cuenta que esa "salsa" también se encontraba en el mechón de su cabello más cercano a su hombro izquierdo. "Demonios, qué hambre tenía este wey", pensé. Sin embargo, luego un momento de reflexión, me di cuenta que en realidad (como algunos ya se habrán percatado) eso no era una de las "salsas" del Tío Bigote, sino deposiciones de un pajarillo travieso.
¡Cómo! Pero, ¡cómo! Vi hacia arriba y el cielo estaba igual de gris que siempre, sin aves, no había cables, ni postes, ni ningún sitio donde se posan usualmente los pájaros. Carajo, ¡cómo! Sucia jugarreta del destino. El pobre brother se fue maldiciendo y con la mitad de su hamburguesa llena de caca aún en la mano, supongo para botarla en algún tacho de basura más allá.
Camino a la universidad, pensando todavía que ese pedazo de mierda voladora estaba destinada para mi hamburguesa royal, me di cuenta que tal vez yo no soy la persona más "piña" que conozco. Soy la segunda. ¡Ja!

domingo, 6 de abril de 2008

Perdiendo un viernes

El viernes se realizó la décima entrega de premios James de la facultad de Comunicaciones de la Católica. A pesar que me encontraba nominado en una de las categorías (Mejor diseño de carátula), no tenía pensado asistir. Uno, porque los viernes no tengo clases y no voy a la universidad, y dos, porque ¡qué flojera! viernes a las 7 de la noche prefiero descansar.

Sin embargo, se programó un partido de futsal de Cumplidores F.C. para las 6 de la tarde, por lo que tuve que ir a la universidad y, bueno, una vez ahí, nada me costaba quedarme. Como buen Cumplidor me senté bastantante atrás. Dado que el inicio demoraba aproveché para ir al baño y en el camino me interceptaron para entrevistarme. Dijeron que estaban entrevistando a todos los nominados, y la entrevistadora estaba simpática (escríbeme si lees esto jaja), así que accedí, pero primero fui al baño.

Luego, ya iniciado el asunto, se empezaron a repartir los James y los ganadores iban desfilando por el estrado a dar sus agradecimientos. "Mierda", pensé. Recién en ese momento me di cuenta que si yo ganaba tendría que ir para allá a dar las gracias, también. Repasé mentalmente a quién le agradecería. A la profesora del curso, a la jp, mmm no sabía a quién más... Cuando llegaron a mi categoría y dijeron al ganador (que no fui yo) sentí por un lado alivio, pero por otro desazón. Tal vez, después de todo, porque sí me hubiera gustado ganar, a pesar que en un principio me daba igual. Pero, bueno, estar entre los tres nominados de entre varios trabajos ya era un logro.

Ya en mi casa pensé en quiénes hubiera agradecido de haber tenido que subir al estrado. Seguramente hubiera sido un papelón porque me hubiera trabado o quedado mudo, pero ya tranquilo en casa, con tiempo para pensarlo mejor, estos serían mis agradecimientos, si es que de algo sirven (y si a alguien le interesa leerlos):

A Magarita, profesora del curso, por su paciencia y orientación, y por las gritadas diarias que nos metía. A Marina, jefa de práctica, por los mismos motivos. A mi pata José, quien me prestó su computadora para hacer este tipo de trabajos, porque mi computadora estaba viejita y no soportoba los programas de diseño. A quien haya seleccionado mi carátula como nominada, siempre es bonito que se reconozca tu trabajo. Y, si sirve de algo o tiene algún valor desde este blog, me gustaría dedicarle el trabajo a la gente de Pisco e Ica. Sé que suena raro o fuera de lugar, pero este trabajo fue realizado poco después del terremoto. Hace poco estuve por ahí y la situación es preocupante. El Presidente y el Ministro de vivienda dicen estar haciendo obras, entregando víveres, etc... pues entonces, señor García, señor Cornejo, hacen falta más obras y más víveres. Este trabajo fue realizado con la intención de encontrar algo bueno en un momento de tragedia. No para superar la tristeza, sino tal vez para olvidarla por un rato.

Bueno, algo parecido hubiera tratado de decir, aunque seguramente no me hubiera salido ni media palabra. Por último, gracias a quiénes se tomaron la molestia de leer este post.
Pd.- Cumplidores F.C. perdió aquel partido del viernes por 3 a 2.

miércoles, 2 de abril de 2008

La golilla de la absorción

Bienvenido abril. El sinsabor de tres meses que han pasado en este año y el producto, qué extraño, sigue siendo el mismo.

La intención de estudiar no cuenta, las horas se hacen cortas, los exámenes y trabajos son duras amanecidas que miramos con resignación desde lo más oscuro de nuestros pensamientos. A estas alturas, sentimos los dedos tiesos y las cabezas más pesadas. La conclusión a la que llegamos: NO HAY CONCIENCIA. Los programas curriculares no fomentan el deseo de estudio sino que hacen que los repudiemos (a pesar que llevo solo cuatro cursos), aunque a estas alturas ya debería estar acostumbrado. No porque los cursos sean malos e inservibles, o los profesores sean malos, todo lo contrario, sino que la manera en que la facultad (o el coordinador de Periodismo) dispone los cursos y horarios no es correcta... o tal vez es mi impresión, no lo sé... pero este es un tema largo que otros estarían más contentos de comentar, pero a mí me se me hincha el hígado cuando los toco.

Es por todo esto que nuestros padres se quejan tanto de su juventud. No es que no sepamos vivir; lo que pasa es que NO se nos deja vivir. Denuncio abuso, colegas. Y aunque muchos de nosotros sucumbamos a los menesteres cotidianos del libertinaje adolescente, lo hacemos con la satisfacción de saber que indirectamente les decimos al resto CONMIGO NO PUEDES, CONDENADO. Cada trago que libamos es un FUI MAS QUE TÚ ESTA VEZ. Luego, ya en casa, con tu canción favorita en la radio, sueltas un llanto incansable en el rincón más frío de tu habitación. Apagas las luces y quieres que ese momento no acabe, pues sabes que será el último momento de libertad que vivas en esta jornada. Sabes que las preocupaciones esquivas en ese momento mañana serán el centro de tu atención, y te deprimes... Te despojas de la ropa impregnada aún del suave aroma del alcohol y el tabaco, bajas el volumen del radio hasta que solo sea un breve susurro en el aire y pueda penetrar en tus sueños, dejas tu mente fluir y te entregas al placer de lo inalcanzable. Una última lágrima corre por tus mejillas debido a que sabes que mañana, aunque desees que no sea así, deberás volver a la rutina de siempre. Esta vez nos han vencido...