jueves, 27 de marzo de 2008

Vestido y alborotado

Hoy jueves cultural en la Católica, vía mail acordamos con la gente del humilde equipo de futsal Cumplidores F.C. un encuentro de fulbito para sentirnos menos ociosos y más deportistas. Como era de suponer un jueves al mediodía, canchas repletas de gente que llegó temprano e una inundación de cachimbos fue lo que vimos Así que luego de deliverar por un momento sobre lo que haríamos, decidimos irnos, sin haber sudado una gota, a otras canchas, esta vez etílicas.
No suelo decir no a una chela, pero aún desalentado por no haber peloteado, decidí emprender la retirada. Antes de salir, fui a la biblioteca a sacar el libro que Christian y yo no pudimos sacar ayer, antes de irnos a tomar un par de cervezas, porque no recordabamos el título. El libro se encontraba prestado. Más cabizbajo que antes me dirigí a la salida pensando en que tal vez esas cervezas, amarga salida, con Cumplidores F.C., no estarían mal.
Sin embargo, saliendo de la biblioteca me encontré con mi amiga Claudia. Luego que no la viera tres meses por motivo de viaje, apenas habíamos conversado en una ocasión la semana anterior y un par de veces vía messenger. Así que, la frustrada pichanga y el libro no habido hicieron que me topara con ella nuevamente y pudiéramos conversar un poco y ponernos al día de nuestras vidas. Después, aún con mi ropa deportiva, y con Fabiola y Sara que nos alcanzaron, y con la prima de Sara (que no recuerdo su nombre, sorry, pero me cayó muy bien) fuimos a almorzar, lo que sirvió también para saber de la vida de ellas, a quienes tampoco veía hace un tiempo.
Por la tarde, mientras leía mi periódico, me llamó Alvarito, un pata de mi antiguo barrio, para invitarme a jugar fulbito mañana por la mañana con sus amigos de la universidad.

lunes, 24 de marzo de 2008

Primer post

Una de las dulces temáticas de este blog es encontrar un espacio para aquellos que no hemos sido beneficiados por la estrellas, y vivimos bajo la oscura y fría sombra de lo que el mundo ha denominado mala suerte.

Todos aquellos hechos que nos desacreditan como personas "afortunadas" traen consecuencias, cierto, pero no siempre malas... bueno, dependiendo de donde se las mire.

En primera instancia, será mala, sí. Sin embargo, todo hecho fortuito desagradable trae algo bueno. Por lo menos eso me ha enseñado una amplia trayectoria en estas índoles.

Por ejemplo, hace seis días, luego de una amenecida irresponsable jugando póker en línea, debía estar de pie a las 8 de la mañana para asistir a la clase de Periodismo Digital. Obviamente fue difícil ponerme en pie. Desperté 7:40 (felizmente vivo a 15 minutos de la universidad); no hay café (entonces será yogurt); corrí hacia la avenida (abrieron la reja de la calle temprano, un poco de buena suerte); luz roja (un poco más de buena suerte). Llego a las 8:20 al laboratorio 105 del pabellón Z, aún deseando haberme quedado en mi cama, y recuerdo algo: no creé el blog que el profesor encargó la clase anterior. La razón por la que estaba jugando póker en internet fue iluminarme para crear un blog, del cual solo tenía el nombre (no es necesario mencionar que olvidé elaborar el resto del blog). ¿Qué es lo bueno dentro de esta mañana desafortunada? El profesor no había llegado, así que eso me daba tiempo a proseguir con la elaboración del blog. 8:40 am, ya tenía casi todo hecho, y el profesor seguía sin llegar. 9:00 am, empecé a colocar al blog ese azul acero que uso en todos mis trabajos y cambiar algunos de los títulos que había colocado en un principio, y el profesor no se aparecía. 9:30 am, completé la sección de datos personales y perfil, y el profesor... nada. Fue en ese momento en que sospeché que Diego Peralta, profesor del curso, ya no llegaría... pude haber seguido durmiendo...

No obstante, si no fuera porque tuve ese espacio libre, no hubiera creado este blog. Un blog que me había propuesto elaborar hace bastante tiempo y que iba postergando por falta de iniciativa y ociosidad (mayormente por ociosidad). Es así que esta situación, con hechos de mala suerte irrelevantes, tuvo una utilidad. Si no fuera porque faltó el profesor, no estaría hoy posteando en esta ventana. Gracias, profe!!