martes, 23 de diciembre de 2008

Till the end of time

Hace unos días conversaba con un viejo amigo mientras nos tomábamos un cafecito. Era curioso observar sus ojeras más pronunciadas , su panza marcadísima y su cara más demacrada después de tanto tiempo. Bueno, seguramente él pensaba lo mismo de mí. En fin...

Inexplicablemente acudió a mí pedirme consejos sobre mujeres. Contuve la carcajada y le dije que no era el indicado para esa misión, que si quería podía invitarle un biscochito para acompañar el café. Me respondió, no importa, tío, solo escúchame y de ahí me dices qué piensas. Lo hice y, Dios mío, que hombre tan golpeado por la vida. Mientras rajábamos de mujeres, nos dimos cuenta que los hombres no somos una raza tan diferente. Luego de un rato nos empezamos a preguntar por qué tanto hombres y mujeres nos ponemos tan bestias cuando nos interesa una persona y cómo uno se da cuenta cuando se está demasiado afectado por esa persona.

La siguiente es una relación de las señales típicas y momentos exactos cuando una persona debe empezar a preocuparse. Esta lista está basada en las vivencias de ambos camaradas reunidos, y en varias que recuerdo de amigos y/o amigas que me comentaron alguna vez sus experiencias. Así que, ¿cómo sabes que estás templado/a o que alguien te interesa más de lo debido?

Cuando sientes 'algo' en el estómago al ver a esa persona (típica y básica).

Cuando te duermes y te despiertas pensando en esa persona.

Cuando pones cara de baboso/a cuando la ves.

Cuando todas las canciones que escuchas te hacen recordar a esa persona y te dan ganas de dedicárselas.

Cuando visitas algún sitio que te agrada e inmediatamente piensas que le gustaría.

Cuando haces de todo para hacerla reír.

Cuando ves cualquier chuchería en la calle, plazas o micros, y piensas en regalársela.

Cuando cambias algún hábito por ella.

Cuando haces algo que no te agrada solo para estar con esa persona.

Cuando te gastas todo tu saldo llamándola.

Cuando le enseñas a manejar en tu carro.

Cuando a los dos minutos que se va de tu lado ya empiezas a extrañarla.

Cuando te imaginas besando a esa persona y no preferirías besar a nadie más en ese momento, así sea Angelina Jolie o Brad Pitt, según sea el caso (eso no quiere decir que no lo harías).

Cuando odias al tipo o tipa que estuvo con tu 'persona' antes que tú, aunque ni siquiera conozcas al susodicho/a.

Cuando andas por ahí con cara de huevón/a.

Cuando estás convencido que esa persona es la más atractiva entre las atractivas.

Cuando pones sus iniciales como firma al culminar un juego de Playstation o NIntendo.

Cuando dejas de ver el fútbol por pasarla con ella (de los testimonios recogidos, esta solo aplica para hombres).

Cuando te imaginas, aunque sea una vez, casándote con esa persona, diciéndole tus votos y todo.

Cuando buscas excusas para hablar acerca de ella a cada rato, bajo cualquier circunstancia y cuando estás conversando sobre cualquier tema.

Cuando cualquier capítulo de una novela mexicana o serie gringa te hace recordar a un episodio de tu vida junto a esa persona.

Cuando ves su rostro en cada mujer/hombre que te cruzas.
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Cuando crees que la querrás hasta el fin del tiempo.

Cuando en cualquier momento, sin intención alguna, se te escapa su nombre y lo dices en voz alta.

Cuando practicas lo que vas a decir antes de llamarla por teléfono.

Cuando te imaginas con esa persona en tu cama, pero no teniendo sexo, ni siquiera besándola, sino simplemente durmiendo a su lado, conversando o abrazándola.

Cuando te imaginas diciéndole cosas que no le dirías en persona.

Cuando, como alguna vez escuché por ahí, si te dieran a escoger en este momento entre no ver a tu persona nunca más o casarte con ella, eliges casarte.

Si sufres de algunos de estos síntomas, mi estimado/a, preocúpate. Son cosas que pasan, de las que nadie está libre, pero totalmente superables, si se quiere. De hecho existen muchas más que no recuerdo o no me han comentado. Así que si alguien recuerda algo, o desea publicar su experiencia, no dude en hacerlo. Continuemos la terapia...

Pd.- Para los que lo pensaron... es cierto, no era cafecito lo que tomábamos...

Pd 2.- El biscochito era pucho.

Gracias al comentario de Door en un post anterior vi Little Miss Sunshine y fue devastadora. Pero me dejó esta gran canción de DeVotchka, que grafica en muchas partes fragmentos de este post.